«¿Y si le buscamos un seguro a mamá?» Una conversación sobre asegurar a tus papás
Dos hermanos platican sobre contratar un seguro de gastos médicos para su mamá de 64 años. Las dudas que surgen, lo que conviene revisar y las alternativas si no se puede.
Ana y Diego son personajes de ejemplo. Su conversación junta las preguntas que muchas familias se hacen cuando sus papás empiezan a necesitar más atención médica.
Diego: Ayer acompañé a mamá al doctor. Está bien, pero me dejó pensando: si mañana necesita una cirugía, ¿cómo la pagamos?
Ana: Tiene IMSS por la pensión de papá, ¿no?
Diego: Sí, y lo usa para sus consultas y sus medicinas de la presión. Pero si es algo grande, me gustaría que pudiera elegir hospital y no esperar.
Ana: ¿Y a los 64 todavía la aseguran?
Diego: Depende de la aseguradora. Algunas tienen una edad máxima para contratar, y hay productos pensados justo para personas mayores de 50 o 60. Hay que preguntar en cada una.
"¿Y lo de la presión?"
Ana: Ok, pero ya tiene hipertensión. ¿Eso no lo cubren?
Diego: Es lo primero que hay que preguntar. Lo que ya tiene se llama preexistencia, y muchas pólizas lo excluyen o lo cubren solo después de un periodo de espera. Lo demás, como un accidente o un padecimiento nuevo, sí estaría cubierto según el contrato.
Ana: Entonces su hipertensión la seguiría atendiendo en el IMSS.
Diego: Exacto. No es uno u otro: el IMSS para lo de todos los días y el seguro para lo grande.
"¿Cuánto va a costar?"
Ana: A esa edad debe ser carísimo.
Diego: Es más caro que para nosotros, sí. Pero hay formas de bajarlo: elegir un deducible más alto, un nivel de hospitales que nos sirva y no el más caro, y revisar bien el tope de coaseguro, que es lo máximo que pagaríamos en una hospitalización.
Ana: ¿Y quién lo paga?
Diego: Podemos dividirlo entre los dos. Lo importante es que sea una cantidad que podamos sostener cada año, porque además la prima sube con la edad al renovar.
Ana: ¿Y si lo pagamos nosotros, lo podemos deducir?
Diego: En general, la prima de gastos médicos de tus papás puede ser deducible para quien la paga, con requisitos. Lo revisamos con el contador.
"¿Y si no la aceptan?"
Ana: ¿Y si ninguna aseguradora la acepta, o es imposible pagarlo?
Diego: Entonces armamos un plan B:
- Un fondo para su salud, aparte de nuestros ahorros, al que aportemos los dos cada mes.
- Revisar si alguna aseguradora con productos para mayores de 60 sí la acepta, aunque cubra menos.
- Tener claro qué atiende el IMSS y cómo acceder rápido en una urgencia.
Ana: Me gusta. Al menos ya no sería improvisar.
Lo que acordaron
Diego: Entonces hacemos esto:
- Le preguntamos a mamá qué quiere. Es su salud y su decisión.
- Juntamos su historial: diagnósticos, medicinas y cirugías previas. Las aseguradoras lo van a pedir y hay que declararlo con la verdad.
- Comparamos varias aseguradoras que acepten su edad.
- Leemos las exclusiones antes de firmar.
Ana: Y si contratamos, nos aseguramos de que no se venza nunca.
Diego: Exacto. La antigüedad vale oro.
Si estás en la misma conversación
Contesta con tu familia estas preguntas:
- ¿Qué cubre hoy la seguridad social de tus papás?
- ¿Qué padecimientos tienen ya?
- ¿Cuánto pueden aportar entre todos cada año, de forma sostenida?
- ¿Qué quieren ellos?
Con eso, entra al comparador de gastos médicos, pon la edad de tu mamá o tu papá y ve qué aseguradoras la aceptan y cuánto costaría aproximadamente.