Cómo leer tu póliza de seguro, parte por parte
Te llegó la póliza y no sabes por dónde empezar. Te explicamos qué es la carátula, quién es quién y en qué parte están las exclusiones, para que sepas exactamente qué compraste.
Cuando contratas un seguro recibes un paquete de documentos que casi nadie lee. Es un error: ahí está lo que sí cubre, lo que no y lo que tienes que hacer para cobrarlo. No necesitas leer cada página. Necesitas saber dónde buscar.
Una póliza suele tener tres piezas.
1. La carátula: el resumen de tu contrato
Es la primera hoja y la más importante. En una sola página resume tu seguro. Revisa que estos datos sean correctos:
- Número de póliza. Lo vas a necesitar para cualquier trámite. Guárdalo en tu celular.
- Vigencia. La fecha de inicio y de fin. Fuera de esas fechas no estás cubierto.
- Suma asegurada. El máximo que pagará la aseguradora.
- Deducible y coaseguro, en seguros de gastos médicos. Lo que pagas tú en cada siniestro.
- Prima y forma de pago. Cuánto pagas y cada cuánto: anual, semestral, trimestral o mensual. Pagar en parcialidades suele costar un poco más en total.
- Coberturas adicionales. Muerte accidental, invalidez, maternidad, cobertura en el extranjero: si no aparecen aquí, probablemente no las tienes.
Si algo no coincide con lo que te ofrecieron, pide la corrección antes de que lo necesites.
2. Quién es quién
Tres figuras que a veces son la misma persona y a veces no:
- Contratante: quien firma el contrato y paga la prima.
- Asegurado: la persona cuya vida o salud está protegida.
- Beneficiario: quien recibe el dinero, en un seguro de vida, si el asegurado fallece.
Por ejemplo, una mamá puede ser contratante de un seguro donde su hijo es el asegurado. O tú puedes ser contratante y asegurado de un seguro de vida cuyo beneficiario es tu pareja.
Revisa a tus beneficiarios cada vez que cambie tu vida: un matrimonio, un divorcio o el nacimiento de un hijo. Es de lo más olvidado, y puede hacer que el dinero llegue a quien ya no querías.
3. Las condiciones generales: la letra chiquita
Es el documento largo. Explica las reglas del contrato para todos los asegurados de ese producto. No lo leas completo; busca estas secciones:
- Exclusiones. Lo que el seguro no cubre. Es la sección que más sorpresas evita.
- Periodos de espera. Algunos padecimientos o coberturas solo se cubren después de cierto tiempo con la póliza.
- Preexistencias. Cómo se tratan las enfermedades que tenías antes de contratar.
- Periodo de gracia. Cuánto tiempo tienes para pagar la prima después de la fecha límite sin perder la cobertura.
- Cómo presentar un siniestro. Qué documentos piden y en qué plazo.
- Cancelación y rescate. En seguros de ahorro y vida con ahorro, cuánto recuperas si cancelas antes de tiempo.
Una revisión de cinco minutos
Cuando te llegue la póliza:
- Compara la carátula con lo que te cotizaron.
- Confirma a tus beneficiarios.
- Lee las exclusiones.
- Anota la fecha de renovación y el periodo de gracia.
- Guarda todo en un lugar que tu familia conozca.
Y si vas a contratar, compara antes: en ComparoSeguro ves la suma, el deducible y las coberturas de cada aseguradora en gastos médicos, vida y ahorro, para que llegues a la cotización sabiendo qué pedir.