Qué seguros revisar a los 25, 35, 45 y 60 años
Tus necesidades cambian con cada etapa de la vida, y también el precio de los seguros. Un recorrido por edades para saber qué revisar en vida, gastos médicos y ahorro.
No necesitas todos los seguros al mismo tiempo. Lo que conviene revisar depende de quién depende de ti, de tus deudas y de tus planes. Y hay algo que corre en tu contra: la edad. Casi todos los seguros cuestan más y piden más requisitos conforme pasan los años.
Este recorrido es general. Cada situación es distinta, así que úsalo como punto de partida para hablar con un asesor.
A los 25: la base
Probablemente nadie depende de tu ingreso todavía, pero tu salud sí depende de ti.
- Gastos médicos mayores. Es el seguro que más conviene empezar joven: la prima es baja y, sobre todo, acumulas antigüedad. Muchas pólizas acortan o eliminan periodos de espera con los años, y es más fácil contratar antes de tener algún padecimiento.
- Ahorro. No hace falta un seguro de ahorro para empezar, pero sí el hábito. Si ya ahorras para el largo plazo, compara si un plan en UDIS o un plan de retiro te conviene.
- Vida. Solo si alguien ya depende de ti o tienes deudas que dejarías a otros.
A los 35: cuando otros dependen de ti
Pareja, hijos, hipoteca. Es la etapa en la que un seguro de vida tiene más sentido.
- Vida. Una suma asegurada que cubra varios años del ingreso que tu familia perdería, por el plazo en que te necesitan. El temporal suele ser la forma más barata de lograrlo.
- Gastos médicos. Si tienes hijos o planeas tenerlos, revisa si tu póliza incluye maternidad y si conviene agregar a tu familia.
- Ahorro para metas concretas. La educación de tus hijos o tu retiro empiezan a tener fecha. Entre más pronto empieces, menos tienes que aportar cada mes.
A los 45: revisar lo que ya tienes
Ya no se trata de contratar todo, sino de ajustar.
- ¿La suma asegurada de vida sigue alcanzando? Tu ingreso, tus deudas y tu familia cambiaron en los últimos diez años.
- ¿Tu seguro de gastos médicos sigue siendo adecuado? Revisa el nivel de hospitales, el deducible y el tope de coaseguro. Cambiar de aseguradora a esta edad puede significar perder antigüedad y que no te cubran padecimientos que ya tienes, así que compara con cuidado antes de moverte.
- Retiro. Faltan unos 20 años. Revisa si tu ahorro va al ritmo que necesitas y si puedes aprovechar la deducción de un plan personal de retiro.
A los 60 o más: proteger lo que construiste
- Gastos médicos. Es cuando más lo vas a usar y cuando más cuesta. Si ya tienes póliza, cuida tu antigüedad y no la dejes vencer. Si no tienes, hay opciones pensadas para mayores de 50 o 60 años, con condiciones propias de edad máxima, deducible y preexistencias: léelas con calma.
- Vida. Si tus hijos ya son independientes, quizá necesites menos cobertura que antes. Un seguro vitalicio o uno pensado para gastos finales puede tener sentido si quieres dejar algo seguro o evitarle gastos a tu familia.
- Ahorro y retiro. El enfoque pasa de acumular a usar bien lo ahorrado: cuándo y cómo retirarlo, y qué implica fiscalmente.
Lo que se repite en todas las edades
- Entre más pronto, más barato, sobre todo en gastos médicos y vida.
- No dejes vencer una póliza sin tener otra lista: la antigüedad cuesta recuperarla.
- Revisa tus seguros cada vez que cambie tu vida: pareja, hijos, casa, trabajo, retiro.
¿Quieres ver cuánto cuesta en tu caso? En el comparador eliges tu edad y ves la prima estimada con cada aseguradora: vida, gastos médicos y ahorro.