¿Qué pasa si dejo de pagar mi seguro de ahorro? 5 situaciones y tus opciones
Perdiste el empleo, te subieron la renta o simplemente ya no te alcanza. Antes de cancelar tu seguro de ahorro o de vida con ahorro, conoce las alternativas que suelen existir.
Un seguro de ahorro es un compromiso de muchos años, y en muchos años pasan cosas. Si un día no puedes pagar la prima, cancelar no es la única salida, y muchas veces tampoco es la mejor.
Las opciones exactas dependen de tu contrato. Búscalas en las condiciones generales, normalmente en secciones como valores garantizados o cancelación. Estas son las situaciones más comunes y lo que suele estar a tu alcance.
Situación 1: "Se me pasó la fecha de pago"
Lo que suele pasar: casi todas las pólizas tienen un periodo de gracia, unos días después de la fecha límite en los que puedes pagar sin perder nada.
Qué hacer: paga dentro de ese plazo. Si pagas con tarjeta, activa el cargo automático para que no vuelva a pasar.
Situación 2: "Me falta dinero solo unos meses"
Lo que suele existir:
- Cambiar la forma de pago. Pasar de pago anual a mensual reparte el golpe, aunque en total suele costar un poco más.
- Préstamo sobre la póliza. En algunos planes con ahorro acumulado, la aseguradora te presta con cargo a ese valor. Pregunta la tasa y qué pasa si no lo devuelves.
- Usar el ahorro acumulado para pagar la prima. Algunos contratos lo permiten de forma automática.
Qué hacer: llama a tu asesor o a la aseguradora antes de dejar de pagar, no después.
Situación 3: "Ya no puedo pagar, pero no quiero perder la protección"
Lo que suele existir en seguros de vida con ahorro:
- Seguro saldado. Dejas de pagar y conservas una protección menor, por el mismo plazo, ya pagada con lo que acumulaste.
- Seguro prorrogado. Dejas de pagar y conservas la misma suma asegurada, pero por un plazo más corto.
Ninguna de las dos te devuelve dinero, pero tu familia sigue protegida sin que pagues más.
Situación 4: "Necesito el dinero"
Lo que suele existir: el rescate, que significa cancelar la póliza y recibir el valor que el contrato te garantiza en ese momento.
Ojo: en los primeros años, el valor de rescate puede ser bastante menor a lo que aportaste, porque una parte de la prima pagó la protección y los costos del plan. Antes de rescatar, pide por escrito cuánto recibirías y compáralo con las otras opciones. Si es un plan personal de retiro, pregunta también qué implicaciones fiscales tiene retirar antes de tiempo.
Situación 5: "Ya dejé de pagar hace meses"
Lo que suele pasar: al terminar el periodo de gracia, la póliza puede cancelarse o, según el contrato, convertirse automáticamente en una de las opciones anteriores.
Qué hacer: llama de todas formas. Algunos contratos permiten rehabilitar la póliza dentro de cierto plazo, a veces con requisitos de salud. No des por perdido lo que ya pagaste sin preguntar.
La regla de oro
Llama antes de dejar de pagar. Casi todas las opciones son mejores cuando las pides a tiempo que cuando la póliza ya se canceló.
Si vas a contratar
Pregunta desde el principio por la tabla de valores garantizados: cuánto podrías rescatar, saldar o prorrogar en cada año. Y elige una aportación que puedas sostener aun en un año malo; es mejor ahorrar un poco menos que dejar el plan a la mitad.
En el comparador de ahorro puedes probar distintas aportaciones y plazos y ver lo que podrías acumular con cada aseguradora antes de comprometerte.